“A menudo pienso en lo difícil que es expresar el acto de la creación con palabras. Créanme, me abrasa la lengua sólo pensarlo, pero puesto que me lo han pedido lo intentaré. Verán, concibo el arte y la inspiración como algo mágico: un fuego interno que me quema, me posee y me desconcierta hasta el punto de no saber cual es mi papel en este juego. De pronto me veo mezclándolo todo como poseso, en una especie de gastronomía diabólica, donde no sé si se cocina mi intelecto, mi espíritu o ambos a la vez. Y lo que es peor, desconozco quién es el cocinero. Todos dan por hecho que soy yo, pero alguien mezcla las sustancias en mis entrañas y las cuece en un horno a fuego lento hasta que arde y estalla en mis venas. ¡Es la cocina del infierno! ¿Será que vendo mi alma al diablo a cambio de tanta belleza?”

 

                                                     Zoltan Matavsky

 

 Fragmento de la Conferencia “El Arte y la Inspiración”

 en la Sociedad de Autores Yiddish de New York, 1936