esqueletos de almas

(2007-09)

     "Quizás no haya nada más cotidiano que un árbol. Nada más silencioso. Nada más misterioso. Su desnudez en invierno es de una intensidad sobrecogedora, mostrando su esencia última con una plenitud tan poderosa como la que rige su culminación estival. Renuncia sin pesar a una abundancia que no necesita para dar paso a la síntesis más absoluta, a la materialización de su naturaleza más profunda. Traza con su corporeidad el esqueleto de su propia alma, llevando a cabo una proeza solo igualable a su nuevo despertar."