el ansiado dolor de las esfíngides

(2003)

     "Planteé la serie como una metáfora de la fragilidad humana y el paso del tiempo; como una reflexión sobre la fugacidad de la belleza y de hasta que punto ésta es inaprehensible, a pesar de que nos creamos capaces de capturarla y convertirla en algo imperecedero. Quería hablar de esa batalla por la pervivencia de una de las emociones más profundas que es capaz de sentir el ser humano, una emoción que nos permite posicionarnos en la realidad de nuestra existencia y darnos la dimensión de nuestra insignificancia y vulnerabilidad."